El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Júntate, que junto estabas.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
El aburrimiento es una desgracia
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Ama el sol, el que tiene sombra
El que canta, sus males espanta.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
La barca pasa, la orilla queda
La barba no hace al filósofo
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
A gran calva, gran pedrada.
Obras caritativas, esas son mis misas.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
La boda de los pobres, toda es voces.
Esto es el pan nuestro de cada día.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Comer arena antes que hacer vileza.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.