Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Dando y tomando, no cabe engaño.
La verdadera amistad es inmortal.
A la mujer brava, la soga larga.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Mujer al volante, peligro constante.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Año nuevo vida nueva.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Sal derramada, quimera armada.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Quien mucho desea, mucho teme.
Hacerse el sueco.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Más ordinario que un moco en una corbata.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Jugar y pasear solo por recrear.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
La bonanza amenaza borrasca
Para morirse, siempre hay tiempo.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Ligero como el ave de San Lucas.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.