Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Una buena bota, el camino acorta.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Más vale callar que con borrico hablar.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Calza como vistes, o viste como calzas.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Toma y daca.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
De padres bocois hijos cubetas.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El que espera desespera.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
La yucas solo producen bajo la tierra.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Ojo al Cristo que es de plata.
Por el interés te quiero Andrés.
Donde hay confianza, da asco.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Cría fama y échate en la cama.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.