Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
No ser escaparate de nadie.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Comer y rascar todo es empezar.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Mujer precavida vale por dos.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Estoy que no me calienta ni el sol.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Madre muerta, casa deshecha.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Despedida de borrachos.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Tanto nadar para morir en la orilla.
A candil muerto, todo es prieto.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
A más doctores, más dolores.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.