Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Vale más tener que no desear.
Cosa muy querida, presto perdida.
Comer y sorber, no puede ser.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
El que rompe, paga.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Hija la primera, del padre entera.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El que siembra, cosecha.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Cántaro roto para tiesto vale.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Un día menos, una arruga más.
La lealtad se paga.
Buscarle la quinta pata al gato.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Ande o no ande, la burra grande.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Malo es esperar bien de muerte ajena.