Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Dos no riñen si uno no quiere.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Lo barato cuesta caro
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Contigo, pan y cebolla.
Bebes vino, no bebas el seso.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Donde no hay mata, no hay patata.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Necio es quien con necios anda.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
El burro hablando de olotes.
Costumbre mala, desterrarla.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
A la hija casada sálennos yernos.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
Las armas, el Diablo las carga.
Como es la madre, así es la hija.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Cuantos más seamos, más reiremos.
No se puede servir a dos señores.
Casa vieja todo es goteras.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.