El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Con promesas no se cubre la mesa.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Al buen día, métele en casa.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Nadie está contento con su suerte.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Amar a todos, confiar en nadie.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Donde entra beber, sale saber.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Sarna con gusto no pica.
El que juega con fuego, se quema.
Pascua pasada, el martes a casa.
A más vivir, más sufrir.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Por unas saludes, no te desnudes.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
La buena hija dos veces viene a casa.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El flojo trabaja doble.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Cada altar tiene su cruz.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Hijos casados, duelos doblados.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Un yerro, padre es de ciento.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
La burra no era arisca pero la hicieron.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.