Más vale tender la mano que el cuello.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Gente parada, malos pensamientos.
Amistades y tejas, las más viejas.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Más vale odiado que olvidado.
Hacer callar es saber mandar.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
El que aconseja, no paga.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Al mal segador la paja estorba.
Buey que rumia, nada le duele.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Todo es según el cristal con que se mira.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Parecer uña y carne.
Favor publicado, favor deshonrado.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
La virtud ennoblece.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Habló de putas "La Tacones".
De airado a loco va muy poco.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Al estudiante, el tabaco no le falte.