Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
El que las sabe, las tañe.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Comer en bodegón y joder en putería.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Mal se juzga al caballo desde la silla
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El vino abre el camino.
Más merece quien más ama.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El que se afloja se aflige.
La fantasía es la loca de la casa
Por San Mateo, la vendimia arreo.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
El que es buen juez por su casa empieza.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Boca de verdades, cien enemistades.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Mujer pecosa, mujer hermosa.