A una bola no se le puede sacar punta.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Dama tocada, dama jugada.
La buena mula en el establo se vende.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
En camino largo, corto el paso.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
La última cuenta la paga el diablo.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Tierra de roza y coño de moza.
Pastelero a tus pasteles.
Vale más el que sabe más.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.