Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Una sola vez no es costumbre.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Date buena vida, temerás más la caída.
Cada día verás quien peque y pague.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Irse con la soga entre los cachos.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Todos los caminos conducen a roma.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
El que bien ama, tarde olvida.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Nobleza obliga.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Habla directamente al corazón.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Olla chica hace la bolsa grande.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
A cada santo le llega su día.
El cliente siempre tiene la razón.
Dar la última mano.
La moda no incomoda.
Quien prestó, perdió.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
De luengas vías, luengas mentiras.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Aquí, lo único que importa es el cash.