La mucha tristeza sueño acarrea.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Todo en la vida tiene su medida.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
La procesión va por dentro.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
La noche es capa de pecadores.
Mala noche y parir hija.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Hasta arrancar un ajo cuesta su trabajo.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Honra sin provecho la digo pecho.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
La necesidad conduce a Dios.
Antes de que acabes, no te alabes.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Todo se pega, menos la hermosura.