Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Amores reñidos, los más queridos.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Desee bien, sea bueno.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
De algo murió mi abuela.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
La noche para pensar, el día para obrar.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
A quien mucho tiene, más le viene.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Lo prometido es deuda.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Para colmo de males, tratar con animales.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Justo peca en arca abierta.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
La mula y la mujer son malos de conocer.