A la pereza persigue la pobreza.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Dar carne al lobo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Ese huevito quiere sal
A la mujer brava, la soga larga.
En cada casa, un solo amo.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Fea con gracia, mejor que guapa.
La muerte en la patria es agradable.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Como buscar una aguja en un pajar.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Para todo perdido, algo agarrado.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
A chica cama, échate en medio.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Cada día olla, amarga el caldo.