El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Buena barba, de todos es honrada.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Hormigas con ala tierra mojada.
Dame pan y llámame perro.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Tal padre, tal hijo.
Iglesia, o mar, o casa real.
Dama tocada, dama jugada.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Santo que mea, maldito sea.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
La muerte tiene las piernas frías.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
La vida es un soplo.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
A cada puerta, su dueña.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Adulador; él es tu enemigo peor.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Buena olla y mal testamento.
A fuego y a boda va la aldea toda.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Donde entra la cabeza, entra la cola
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Vivir es morir lentamente.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.