A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Quien dice lo que no siente, miente.
Callar como puta tuerta.
Diligencia vale más que ciencia.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El que manda, no va.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Hacer favores, empollar traidores.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
El que la hace, la paga.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
A caballo comedor, cabestro corto.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Suerte, y al toro.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
La envidia es una mala consejera.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Quien no arrisca, no aprisca.
El que se apura llega tarde.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
A cada necio agrada su porrada.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Cazador con levita, quita, quita.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Amigo que no da, poco me importa ya.