De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Se queja más que la llorona.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Difama, que algo queda.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A brutos da el juego.
Más perdido que perro en misa.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Quien tiene arte va por todas partes.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Mujer mayor, es la mejor.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Guardas bien y no sabes para quien.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
El buen libro de las penas es alivio.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Mas vale ser afilador que labrador.
Calle mojada, caja cerrada.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Al buen, regalo; al malo, palo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Está como padre, que le llevan la hija.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Los dioses ayudan al que trabaja
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.