A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Para sabio Salomón.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Hijos casados, trabajo doble.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Confesión obligada, no vale nada.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
La hacienda, el dueño la atienda.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
A mejor cazador se le va la paloma.
Hable el sabio y escuche el discreto.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Quien aprisa asa, quemado come.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
El que se afloja se aflige.
El que huye, obedece.
Como el espigar es el allegar.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Dios acude siempre.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Buen amigo es el dinero.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.