Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Buen oficio es no tener ninguno.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Hablar hasta por los codos.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Cuídate del amigo al que has ofendido
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Un hombre puede lo que sabe
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
La mejor defensa es el ataque.
El borracho, de nada tiene empacho.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
El que tiene capa, escapa.
Ama de cura, puta segura.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Quien mocos envía, babas espera.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Arandino, borracho fino.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Moza reidora, o puta o habladora.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
El avariento nunca está contento.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
La ley pareja no es dura.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
El que más puede, más aprieta.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Quien escucha, su mal oye.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El que está a las duras, está a las maduras.
Hacerse de la vista gorda.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.