El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Perro que ladra, guarda la casa.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
El que fía, o pierde o porfía.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Quien aprisa asa, quemado come.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Como el espigar es el allegar.
Paga para que te acrediten.
A quien dices el secreto das tu libertad.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.