Paga para que te acrediten.
El que calla, otorga.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Quien bien ata, bien desata.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Boda mojada, novia afortunada.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien dices el secreto das tu libertad.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Quien baila, de boda en boda se anda.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Quien se casa, mal lo pasa.
Con bondad se adquiere autoridad.
Casa de mantener, castillo de defender.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Los justos pagan por pecadores.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Los casados, casa quieren.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
El que rompe, paga.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
En ningún apostolado falta un judas.
Ruego de Rey, mandato es.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Abuso no quita uso.
Tienes la razón, pero vas preso.
Callen barbas y hablen cartas.
Decir bien y obrar mejor.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Del uso viene el abuso.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.