De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Amigos pobres, amigos olvidados
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
De refrán y afán pocos se librarán.
Aquellos polvos traen estos lodos.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Está más perdido que una cucaracha en un baile de gallinas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
El peligro que no se teme, más presto viene.
La gota que derramó el vaso de agua.
Casa de muchos, casa de sucios.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
La mala vida acaba en mala muerte.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Donde hay obras, hay sobras.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.