Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Mejor precavido, que arrepentido.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Puro de Cobán, solo comen y se van
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Amigo de todos, loco con todos
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Las migas son también pan.
Hoy por ti, mañana por mí
Bailarines en cojos paran.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Me cortaron las piernas.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Es de sabios cambiar de mujer.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Nunca con menores, entables amores.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Al miserable y al pobre, la pena doble.