Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Quitada la causa se quita el pecado.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
De padres gatos, hijos michinos.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Cambiar de opinión es de sabios.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Al rico, los amigos le son enemigos.
El mundo critica, pero no mantiene.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
La mujer rogada y la olla reposada.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
La adoración es una admiración trascendental
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
De ovejas blancas, nacen corderos negros.
El hábito es una camisa de hierro.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.