El río pasado, el santo olvidado.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Achaque el viernes por comer carne.
Cada uno halla horma de su zapato.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
A candil muerto, todo es prieto.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Quien bien quiere, bien obedece.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Cuidado con la adulación
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
De buena semilla, buena cosecha.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Come santos, caga diablos.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El muerto delante y la griteria atrás.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Dios habla una lengua extranjera.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
El que no se fía, no es de fiar.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
El que se brinda se sobra.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
¡Se nos creció el enano!
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Adelante con los faroles.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
De suerte contentos, uno de cientos.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
La esperanza es lo último que se pierde.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Los extremos se tocan.