Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio critica a quienes son excesivamente tacaños o mezquinos, especialmente aquellos que, teniendo abundancia (simbolizada por el oro), miden con extrema avaricia hasta las cantidades más pequeñas (el celemín era una medida de capacidad para áridos). Sugiere que la persona que escatima incluso en lo mínimo, revela una mezquindad de carácter y suele ser deshonesta o ruin en otros aspectos de la vida.
💡 Aplicación Práctica
- En negocios, cuando un socio o jefe con grandes beneficios se niega a pagar un justo salario o compensación adicional por un pequeño esfuerzo extra del empleado.
- En la vida cotidiana, cuando alguien con recursos económicos holgados se muestra avaro en detalles como compartir comida, ayudar en una necesidad puntual o contribuir a una causa común, priorizando el ahorro insignificante sobre la generosidad.
📜 Contexto Cultural
El proverbio tiene raíces en la cultura española, vinculada a una sociedad agraria y mercantil donde el oro y las medidas de grano (como el celemín) eran elementos cotidianos de intercambio. Refleja una crítica social hacia la avaricia, un tema recurrente en la literatura y el refranero popular desde la Edad Media y el Siglo de Oro.