Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El arma es enemiga de su dueño.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El hombre honrado a las diez acostado.
El vino hace buena sangre
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
A este son, comen los del ron, ron.
La gente agradecida es gente bien nacida.
El interés mata la amistad
El tonto ni de Dios goza.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
El que busca, encuentra.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Se goza más amando que siendo amado
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Ya me cansé de descansar.
El que anda en silencio, cazar espera.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Si no es Juan, es Pedro.