Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Camino malo se anda ligero.
El comedido sale jodido.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Alabar y callar para medrar.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El que con cojos anda se llama bastón.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Idos y muertos es lo mesmo.
Buenas razones cautivan los corazones.
O Corte o cortijo.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Casa de muchos, casa de sucios.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Para los Santos, nieves en los cantos.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Gente castellana, gente sana.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Los vicios no necesitan maestro.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
La alegría todo mal espanta
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Nada contra la corriente.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso