La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Darás con la cabeza en un pesebre.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
La pasión embellece lo feo
El sol sale para justos y pecadores.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Dios es más grande que el mundo.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
A la hora mala no ladran los perros
Una alegría esparce cien pesares.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Confía en lo que ves
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
El arroz es el nervio de la guerra.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Cada malo tiene su peor.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Después de toda oscuridad hay luz.
Las armas las cargan el diablo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El que aconseja, no paga.
Moro viejo, mal cristiano.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
El que está en pié, mire no caiga.