El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Antes di que digan.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Fiate de Dios y no corras.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Caridad con trompeta, no me peta.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Callemos, que el sordo escucha.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Después del palo dado ni Dios lo quita.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Ni raja, ni presta el hacha.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
De lo bendito, poquito.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
La boda de los pobres, toda es voces.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso