Si quieres la paz, prepara la guerra.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Cavas tu tumba con los dientes.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Cada uno con su humo.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
De padres gatos, hijos michinos.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Quien quita lo que da, al infierno va.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Despacito por las piedras
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Bien está lo que bien acaba.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
El que no se fía, no es de fiar.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
No hay secreto si tres lo saben.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.