El corazón del justo, piensa para responder.
Los compañeros de cama se escogen de día
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Quien calla otorga
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Es el tercero en discordia.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
De refrán y afán pocos se librarán.
Ni en pelea de perros te he visto
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
La barca pasa, pero el río queda.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Lo raro es caro.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Abogacía, que una boga y otra cía.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
A quien dan, no escoge.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.