Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
A medida del santo son las cortinas.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Tripa vacía, suena pronto.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Quien bien quiere, bien obedece.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Amigo de todos, loco con todos
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Badajo alto, campana rota.
Nunca anochece donde se ama.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Año nuevo vida nueva.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Boñigas hacen espigas.
La ley de Dios no come trampa.
Detenerse después de probar un poco algo.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Una rata dentro de una tinaja.
El de las piedras hace pan.
Rectificar es de sabios.