Quien habla en voz alta, piensa poco.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
A misa, no se va con prisa.
El amor y la fe, en las obras se ve.
A los tontos no les dura el dinero.
La flor caída no vuelve a la planta
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Cada criatura obra según su natura.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
la ropa son alas.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
A árbol caído, todo son piedras.
Una canción tan selecta que solo muy poca gente puede participar en el coro.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.