El que de nada sabe, de todo se unta.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El ignorante al ciego es semejante.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Entre bueyes no hay cornadas.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
A consejo de ruin, campana de madera.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Es más grande que un domingo sin paga.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Bueno es el gato, si no te araña.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Tranquilidad viene de tranca.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Limpia tu moco, y no harás poco.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Sacar los trapos al sol.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Buey harto no es comedor.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
A la bota, darla el beso después del queso.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Amor de dos, amor de Dios.
Ayúdate y te ayudaré.
De pico, todos somos ricos.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.