La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Buena condición vale más que discreción.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Reino dividido, reino perdido.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Oír como quien oye llover.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Muerto, ¿quieres misa?.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Callen barbas y hablen cartas.
Madre muerta, casa deshecha.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
No se pierde lo que se dilata.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
Muerte deseada, vida prolongada.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
¿Adónde irá el buey que no are?.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Tumbando y capado.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Es demasiado necio para ser loco.
El zorro viejo huele a trampa.
El fruto prohibido es el más apetecible.
La esencia fina en frasco pequeño se vende.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Quien desparte lleva la peor parte.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.