La belleza passa, la sabiduría permanece.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
No tocar pito.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Parece hormiga y es avispa.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
No tropieza quien no anda.
Burro empinado, por hombres es contado.
El gusto se rompe en géneros.
Lo dicho, dicho está.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Dar gusto da gusto.
El buen vecino, arregla el camino.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
La prudencia nunca yerra.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Agua tibia, media vida.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
El hablar bien, poco cuesta.
No está muerto, quien pelea.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Ir por los extremos no es de discretos.