Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Por unos pierden otros.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Más doblado que carpa de camión.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Libro prestado, perdido o estropeado.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
De una espina, nace una rosa.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Nadie se muere en la vispera.
El casado por amor vive vida con dolor.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Boca seca hace bolsa llena.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
El que no agradece, no merece.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Barba roja, mucho viento porta.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
En guerra avisada no muere gente.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Caminar sobre seguro.
No hay altanería que no amanece caída.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Donde hay pelo hay alegría.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Acúsole porque pisó el sol.
Mas vale dar que recibir.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El ignorante al ciego es semejante.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.