Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Comida hecha, amistad deshecha.
La cara bonita y la intención maldita.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
No hay viejo sin dolor.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Como pecas, pagas.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Otra cosa es con guitarra
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Reyes y mujeres no agradecen.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
A la bestia cargada el sobornal la mata.
A creer se va a la iglesia.
Susto meado mejor que sangrado.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Dios está en todas partes.
Al pan se arrima el perro.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Cada casa es un caso.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.