Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Agua corriente, agua inocente.
A mala venta, mala cuenta.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Quien come aprisa, come mal.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Deja la h de ayer para hoy.
El que va para viejo va para pendejo.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Fuiste doncella y viniste parida.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Nadie nace maestro.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
Buena es la regla, si la regla es buena.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
A buen juez, mejor pastor.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
La gota que derramó el vaso de agua.
Cada raposa mira por su cola.
Yernos y nueras, en las afueras.
A la larga, lo más dulce amarga.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Risa liviana, cabeza vana.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
La ira es locura el tiempo que dura.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.