Alabar y callar para medrar.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
A confite de monja pan de azúcar.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A buen bocado, buen grito.
A marido ausente, amigo presente.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Burro empinado, por hombres es contado.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
El sexo nos hace perder la cabeza
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Como poroto de la chaucha.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Otoño entrante, barriga tirante.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Es más puntual que un ingles.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Amor de amos, agua en cestos.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
A tres azadonadas, sacar agua.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Nacer de pie.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Si las paredes hablaran.
Obra acabada, a dios agrada.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
De chica candela, grande hoguera.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Amigos pobres, amigos olvidados