Voz del pueblo, voz de Dios.
Al hombre de rejo, vino recio.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Dios no se queda con nada de nadie.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Ama a tu amigo como a ti mismo
Dios era bueno para negociante.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Dios nos coja confesados.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Quien lengua ha, a Roma va.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Amigo reconciliado, doble enemigo
Compañía de dos, compañía de Dios.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
A Dios, llamaron tú.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
El haragán es el hermano del mendigo.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Amor de dos, amor de Dios.
Hombre refranero, medido y certero.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Hacerte amigo del juez
Dios no ayuda a los holgazanes.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
A quien habló, Dios le oyó.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Bollo de monja, costal de trigo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Habiendo don, tiene que haber din.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.