El yerro encelado, medio perdonado.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
El hablar mismo idioma.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
El que presta, a pedir se atiene.
Como chancho en misa.
Hombre hablador, poco cumplidor.
El hable es plata, el silencio es oro.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
La vida es un deber a cumplir
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A quien no habla, no le oye Dios.
Cada mochuelo, a su olivo.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
La alegría es gemela
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Cada uno habla como quien es.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Hombre hablador, nunca hacedor.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Dios tarda, pero no olvida.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El que tiene padrino es el que se bautiza.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Abrojos, abren ojos.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Hoy por ti, mañana por mí
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
El que es pendejo ni de dios goza.
Dios nos libre de un ya está hecho.