Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
La costumbre vence a la ley.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
¡A darle que es mole de olla!
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
No hay sustituto para la experiencia.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Año de hongos, año de nieve.
El buen hijo a su casa vuelve.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Es más entrador que una pulga.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Quien calla otorga
La comida reposada, y la cena paseada.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
El que se queja, sus males aleja.
Pobreza, víspera de vileza.