No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Quien bien quiere, bien obedece.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
El mono sabe el palo al que trepa.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
No se puede servir a dos señores.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
¿De que vas, Santo Tomas?
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
A liebre ida, palos al cubil.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
A cada puerta, su dueña.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El que no arriesga, no pasa el río.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.