Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
El perezoso siempre es menesteroso.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Más enredado que un kilo de estopa.
Todo lo que brilla, no es oro.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Quien roba una vez, roba diez.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Al bobo, múdale el juego.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Deja que el buey mee que descansa.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Hablar con lengua de plata.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Las arrugas son la tumba del amor
Cada cual es rey en su casa.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Del necio, a veces, buen consejo.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
A barriga llena, corazón contento.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Más cagado que palo de gallinero.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Al pan se arrima el perro.
Agua estancada, agua envenenada.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Ajo dulce no hay.
Es tiempo de vacas flacas
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.