Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Por San Blas, el besugo atrás.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Artero, artero, más non buen caballero.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Libro prestado, perdido o estropeado.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Ávila, santos y cantos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Soltero maduro, maricón seguro.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Hacienda de pluma, poco dura.
El mundo está vuelto al revés
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Hasta ajustar, regatear.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Buen moro, o mierda u oro.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Fraile convidado echa el paso largo.
Bodas largas, barajas nuevas.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Más vale bueno que mucho.
Panza llena, quita pena.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
El nuevo paga novicial.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.