Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Iglesia, o mar, o casa real.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Indio con puro, ladrón seguro.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Año de pitones, año de cabrones.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
De lo perdido, lo que aparezca.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Cuanto más viejo más pellejo.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Éramos pocos y parió la abuela.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Aire de Levante, agua delante.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
El muerto delante y la griteria atrás.
La Cruz, la viña reluz.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Hombre prevenido vale por dos.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.