Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
El vino con el amigo.
Quien desprecia, comprar quiere.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Arca abierta al ladrón espera.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Antes es la obligación que la devoción.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Años de higos, años de amigos.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Antes huir que morir.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Pan casero, de ese quiero.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Palabra de cortesano, humo vano.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Hijo casado, vecino airado.