Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Quien cerca halla, cerca calla.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Todo amor tiene su gasto
Mal viene el Don con la carga de paja.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Redondear la arepa.
Canción de la transición.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
Casa hecha y mujer por hacer.
La buena lavandera, su camisa la primera.
Alegrías secretas, candela muerta.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Siempre la cuba huele a la uva.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Al buen sordo, pedo gordo.
Manos duchas comen truchas.
Al hombre valiente, espada corta.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Enero mes torrendero.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Buena es la linde entre hermanos.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.